Estamos en el siglo VI antes de nuestra era, en Mileto, una
ciudad jónica en la costa de la actual Turquía. Allí surgió la primera escuela
filosófica de Occidente, la de los llamados 'físicos' o 'naturalistas', los que por primera vez
indagaron acerca del mundo (la Physis, la naturaleza) de forma - como decimos hoy - racional. Tales es el primer nombre que aparece en todos los
manuales de Historia de la Filosofía y de la Ciencia. A él se le atribuyen las
primeras afirmaciones filosóficas:
‘El agua es el principio de todas las cosas’; ‘Todas las cosas están llenas de dioses’.
‘El agua es el principio de todas las cosas’; ‘Todas las cosas están llenas de dioses’.
El paso del mito al logos puede verse en estas afirmaciones.
Un mito no puede hablar de la totalidad de las cosas, y menos hacerlo en la
forma de unos enunciados como éstos. Ya dejamos claro que los mitos tienen la
forma de un relato. Aquí, en cambio, hay dos proposiciones con valores de verdad, como se diría en lógica:
podéis aceptarlas o negarlas de lleno ahora mismo, podéis criticar cada una de
sus palabras si queréis. Su valor radica en su aparente fragilidad, porque no hablan en nombre de ningún dios ni pertenecen a un mito, son susceptibles de que cualquier otro llegue y diga: - no, el agua no es el principio de todas las cosas.- Y así empezó a andar la filosofía.
Tales no pensaba en el ‘agua’ tal y como la entendemos
ahora, sino más bien en lo húmedo, lo embebido por el líquido elemental, que consideraba
divino. En aquel entonces no distinguían entre la materia viva y la inerte: todo era orgánico (hilozoísmo), y todo estaba lleno de dioses, esto es, de agua. Tenía sus razones para defender esa afirmación, pero no nos importan ahora los detalles, nos importa el gran paso que dieron
estos sabios jónicos. Aún vivían en plena época mítica, por supuesto; el propio
Tales era taumaturgo, un mago que obraba milagros, y estaba impregnado de la mitología de Oriente Próximo, que fue la que dirigió sus pensamientos y observación hacia el agua. Prueba también de su conocimiento de las artes egipcias y babilónicas es que una vez predijo un eclipse de sol, para asombro de sus conciudadanos milesios. Decir que ‘todas
las cosas están llenas de dioses’ es decir que todas las cosas comparten lo divino. Así que, sin dar un carpetazo definitivo a lo religioso, como
venden algunos, lo que hizo Tales fue usar sus conocimientos míticos para una formulación racional de los mismos, al menos en su búsqueda del elemento de los elementos, el arjé.
Aquellos sabios de Mileto buscaban
ese principio que conformaba la naturaleza entera. No un principio temporal,
sino algo así como un elemento esencial, una unidad dentro de la diversidad. Anaximandro – el más
interesante de todos los milesios – habló del ápeiron, Anaxímenes del aire, y así otros defendieron otros principios. Los detalles y lo que dijera cada cual
tienen su interés histórico, pero no entraremos más en ello ahora. Todo pasa y poco queda, y puede que algún
día la teoría de la relatividad de Einstein sea estudiada también como anécdota
histórica nada más.

7 comentarios:
Recuerdo cuando aprendí lo poco que sé de filosofía. Seguramente no comprendí entonces la diferencia entre sentido recto y sentido metafórico, ni comprendí tampoco que al acercarnos a estas voces primitivas, ambas formas de comprensión se mezclan, sin saber exactamente dónde empieza una y acaba otra. Supongo que existen otros conceptos a tener en cuenta, como la edad y el acerbo cultural.
Antes de nada: tremenda cabecera.
Una de los aspectos que identifica a la mayor parte de las filosofías antiguas, tanto orientales como occidentales, es la fusión de los elementos físicos con los divinos. La "personalización", por así decirlo, del agua, del fuego, del aire...
El panteísmo, que los occidentales atribuimos a Heráclito, está presente en la mayor parte de las filosofías orientales. Y el animismo de los africanos es, en esencia, esa misma cosa. El caso es que en esas frases de Tales, de los naturalistas, ya está contenida esa idea.
Que a mí siempre me ha gustado, ya ves: la Madre Tierra, y tal.
Prometo leerme las tres entradas del tirón en breve.
:)
De momento me he quedado atónita con la cabecera: Stallone, Bruce Willis y Schwarzenegger... ¡ostias! XD
Qué agustito está chuache siempre con las mujeres...
Hola Eastriver, en efecto, a veces pasa eso cuando nos acercamos a la filosofía antigua, que no sabemos dónde acaba una cosa y dónde empieza otra.
Paseante: a mi también me ha gustado siempre, y aparte es apasionante la historia de las creencias y religiones. Los dioses egipcios empezaron siendo animales, para pasar a ser animales antropomórficos, y finalmente con los griegos ya dejaron de lado a los animales. Qué pena que durante tanto tiempo se haya despreciado, desde nuestra 'elevada' cultura, a ciertas creencias 'primitivas.' La madre tierra, el sol, la lluvia... de alguna forma intuitiva o imaginaria son divinidades cuando estamos en medio de la naturaleza. Esto me trae a la cabeza la peli 'Dersu Uzala', que me encanta.
Gracias, Irre, pero sin prisa ni obligaciones, ¿eh?
Jarttita: un amigo me ha dado la idea de poner en la cara de la Virgen a alguna actriz o modelo de los noventa, que pegue junto a los otros. ¿Qué opinas?
Deberías abrir una votación para ponerle cara a la virgen, yo voto por la cara de Bette Davis en ¿Qué fue de Baby Jane?
Creo que el error recurrente de nuestros análisis históricos proviene de la costumbre de hacer resúmenes, me explico, cuando queremos condensar la transición del mito al logos condensamos miles de años en pocas frases, y tendemos al binarismo, uno o cero, si o no. De tal manera que da la impresión de que " los griegos desterraron los mitos del pensamiento", esto es de una simpleza tal que solo sirve de base a un escolar para tener la mínima noción exigida, pero la mayoría la da por buena.Pero en cuanto se rasca un poco se descubre que la realidad histórica es inconmensurable. En filosofía creo que cometemos el error de preocuparnos más por la historia de la filosofía que por la filosofía misma, me explico otra vez, tratamos de leer a Hegel como si nos hablara a nosotros directamente, pero es un error, puesto que el le hablaba a un hombre de su época. Y además nos olvidamos de leer a los filósofos mas actuales como Debord,Barthes o Derrida, que indudablemente nos hablan a nosotros.
Comparando con la sociedad actual firmaría los estatutos de los pitagorianos sin pestañear.
No como perros, pero no tardando mucho comeremos insectos.
Sobre el nuevo blog: Sigues escribiendo con soltura, creas interés y además no te interesa la política (que relaja mucho en la lectura).
¡PERO ESA CABEZERA NO CORRESPONDE A LA CALIDAD DE TUS ESCRITOS!
Dale un poco más al photosop “”Jodiooo””
Un saludo
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